Perfect Sense Movie Eva Green Ewan McGregor

¿Qué tan fuerte es el corazón y la mente humana? ¿Podríamos adaptarnos a un cambio tan radical como este? Son preguntas que surgieron en mi cabeza la primera vez que vi Perfect Sense, una película de David McKenzie, estrenada en 2011 y protagonizada por mis amados Ewan McGregor y Eva Green. Hoy vuelvo a hacerme las mismas preguntas, pero esta vez con una mirada completamente diferente debido a la situación actual.

Hace poco más de un año que la vida de todos nosotros cambió radicalmente, hemos tenido que estar sin poder movernos libremente, alejados de nuestras familias y amigos, trabajando y estudiando desde nuestros hogares, usando mascarillas cada vez que utilizamos el transporte público, o salimos a realizar nuestras compras. El confinamiento ha hecho que muchas personas hayan perdido sus trabajos, y nos tiene sumidos en una crisis no solo económica y sanitaria en todo el mundo, si no que también social y cultural. Lo peor es que aún no sabemos cuando todo terminará. ¿Volveremos a la vida tal como la conocíamos antes? Espero que sí, y por favor, que sea lo antes posible.

Perfect Sense nos sumerge en un escenario donde una gran epidemia se ha expandido por todo el mundo ¿Les suena conocido? La historia es contada a través de dos personajes, Ewan McGregor como Michael y Eva Green como Susan, quienes comienzan una relación en medio de un caos creciente. Una extraña epidemia aparece en todo el mundo, las personas comienzan a perder sus sentidos uno a uno (siempre precedido de una emoción intensa que anuncia la pérdida que se viene), en el mismo orden y dentro de un mismo lapso de tiempo. Michael es un chef y Susan una epidemióloga, profesiones que juegan un rol bastante importante dentro de la historia. La relación que entablan estos personajes y su entorno va avanzando a la par junto a esta peculiar enfermedad, y a medida que estos acontecimientos transcurren, podemos ver y sentir el miedo, la rabia, la tristeza y la frustración que experimentan los protagonistas y el mundo que los rodea al saber que nada se puede hacer, y terminas temiendo por lo que pueda ocurrir a continuación, pero a la vez, también vemos como intentan lidiar con esta situación y la pérdida de cada sentido se va convirtiendo lentamente en aceptación y adaptación.

La película me conmovió mucho la primera vez que la ví, y ahora aún más. Nos hace pensar sobre lo frágil que es la vida, lo afortunados que somos, y como muchas veces damos por sentado algunas cosas, además de también hacernos reflexionar sobre la adaptabilidad del ser humano, ver las cosas desde una perspectiva distinta y agradecer el estar vivo. No puedo pensar en otra película que me haya hecho sentir como esta, es aterradora pero al mismo tiempo hermosa, principalmente por la manera en que está contada la historia, te atrapa desde el comienzo y te hace sentir parte de ella.

Durante este último año hemos intentado adaptarnos al gran cambio que ha implicado la pandemia, pero ¿seríamos capaces de adaptarnos a un cambio tan drástico como este? ¿Ustedes qué creen? 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *